2 de enero de 2011

Red Rock Canyon (Las Vegas)


31 de diciembre del 2010

Y bueno, fin de año nos agarró en Las Vegas.
Sí, claro, porque nosotros quisimos ir, por supuesto.
Y a pesar de que Las Vegas se relaciona con justa razón con juego, alcohol, luces y otras cosas más, poca gente sabe que muy cerca de ahí, a apenas 10 millas en las afueras de la ciudad, se puede encontrar naturaleza de la buena.
En la parte norte del inmenso desierto de Mojave está el RED ROCK CANYON, lugar que elegimos para pasar parte del último día del año 2010 caminando con los chicos y disfrutando del lugar.
Llegamos a eso de las 11 de la mañana con un día tan espléndido como frío, con temperaturas rondando los 4 grados centígrados bajo cero, pero bien equipados y preparados para la ocasión.
Entrando al Visitor Center

Lo primero que hicimos fue pasar por el Visitor Center (que fue hecho a nuevo en 2010) para que los chicos vieran y entendieran como se formó el lugar, que tipo de animales hay en la zona, como vivieron los habitantes hace cientos de años atrás y otras cosas más que uno aprende, leyendo toda la información que brindan en este lugar que realmente es un museo al aire libre en el que da gusto quedarse. En la parte cerrada hay un ventanal inmenso con vista a las montañas donde le saqué un par de fotos a Daniela. Viéndolas después en casa, nos dimos cuenta que el fondo parece un poster de papel pegado en una pared, pero no es así. Si miran bien (agrandando la foto), se ve la ruta que recorre el parque empezando en este centro de visitas y serpenteando por 13 millas para regresar a la ruta principal después de pasar por diversos puntos panorámico y cabeceras de trail. En la foto donde está Matias en primer plano se ve la ventana de la que hablo, pero por el reflejo no se ve hacia afuera.

Se ven 2 autos al fondo
No es un poster, es ventana y naturaleza.
Interior del Visitor Center
Visitor Center











En ese momento la temperatura exterior era de 30F (-1c) como se aprecia en el "weather station".
Estuvimos casi una hora, mayormente en la parte de afuera donde está la explicación del lugar hecha en una forma muy interactiva y amena.



Sección que explica los efectos del aire
Exterior del Visitor Center




Vista del exterior
Foto divertida

























De ahí partimos hacia el primer punto panorámico llamado Calico I, que es una sección de montañas rocosas rojas donde se practica mucho la escalada en piedra. Había mucha gente mirando como algunos escalaban y otros caminaban por la zona disfrutando del lugar. Lamentablemente a la cámara no le gustó la memoria de 16GB que le puse y se negó rotundamente a sacar fotos, por lo cual no puedo mostrar por donde anduvimos.
Por suerte tenía la otra de 1Gb con la que se lleva bien y entonces sí pude sacar fotos del motivo principal de la visita a este cañón que era la caminata por el

CALICO TANKS TRAIL

Yo ya lo había hecho hace ya algunos años atrás con Alfredo y lo recordaba como uno de los trails más pintorescos de todos. En sí, la caminata es sencilla, de apenas 2.5 millas ida y vuelta con una ganancia de solo 500 pies de altura (unos 150m), pero es muy intensa ya que a cada paso uno se encuentra con cosas distintas, desde caminos pedregosos, a rocas lisas, pasando por arroyitos congelados a pasos con cornisas.En algunas secciones es necesario trepar un poco usando las manos para mejorar el equilibrio.
En la foto siguiente se ven a Matias de rojo, Dani de verde y Melina de blanco en la cabecera del trail preparados para empezar a caminar y vestidos para soportar las temperaturas bajo cero. De fondo una parte de las rocas rojas.

Cabecera del trail CALICO TANKS. Red Rock Canyon

El sendero empieza en el lecho de un río seco y se camina por zonas rocosas y de piedras sueltas hasta una bifurcación que divide el camino en dos y que lleva uno hacia Turtle Head Peak y el que seguimos nosotros hacia Calico Tanks. Como a los 10 minutos de andar, el paisaje ya cambia y encontramos una seccion del arroyito congelado. Ahí me pueden ver a mí con un trozo de hielo de unos 2 cm de espesor.
Con un pedazo de hielo

El camino no está perfectamente marcado porque en realidad se puede andar por al lado del agua o directamente caminar sobre las rocas. El sendero es todo cuesta arriba, pero la pendiente es muy suave.
Por supuesto que a los nenes les llamaba la atención caminar sobre el hielo. No es simple, ya que es resbaloso. Casi no había agua, era todo hielo, a veces se requebrajaba pero la mayoría de las veces soportaba el peso sin problemas.



Mati se entusiasmó y no paró de romper hielo cada vez que podía. Por eso se ganó el apodo de Ice Braker (rompe-hielos) que le duró toda la caminata. El problema es que se le mojaron los guantes y tenía mucho frío en las manos y ese era el momento donde se calmaba un poco hasta que las manos volvían a entrar en calor.
Riacho congelado

Trepando por las rocas

Allá vienen

Melina en el hielo

Con algo más de mitad de camino recorrido, llegamos a un lugar en el que hay que trepar un poco para seguir y caminar por zonas que requieren tener buen equilibrio. A veces había que usar las manos para agarrarse y si no tenías guantes se te helaban (realmente). Por eso en este lugar, algunos pegaron la vuelta por no estar preparados para seguir. No era nada del otro mundo, pero las rocas estaban tan frías que creo que tenían la misma temperatura que el hielo (por eso éste no se derretía).
El día estaba totalmente despejado, pero al estar encañonados, casi siempre nos tocó caminar por la sombra debido a la posición del sol y a la hora del día. Lo malo es que nos perdimos el calorcito solar, pero por otra parte nos tocó ver un contraste de colores espectacular con mezclas de luz y sombras, el azul del cielo y el color de las rocas.

Contraste de colores
Sol, sombras y Dani











Mati en un momento de "velocidad"

Dani en la cornisa

Punto de retorno. Algunos miran a Dani seguir, otros regresan.
Luego de superar la "zona peligrosa" y de difícil acceso y de habernos quedado casi sin aliento por el tremendo gasto de energia que implico la seccion anterior de la caminata, Melina encontró un perfecto punto para recuperar fuerzas y descansar... (creo que fueron 25 segundos en los que pude sacarle 2 fotos)

Momento de descanso
Reposera rocosa










El camino continuaba siendo muy pintoresco. Por momentos caminábamos solamente entre rocas lisas, otra veces veíamos arbustos, muy pocas veces tierra pero si muchas rocas. En un momento, sobre la pared soleada del cañón, encontramos a 3 personas haciendo escalada en roca. Estaban totalmente equipados, con ganchos, sogas, zapatos especiales, resina para las manos. Se notaba que habían venido especialmente a hacer ese deporte que requiere mucha paciencia, estado físico y control del cuerpo. En este momento, nosotros estábamos subiendo, pero al regresar, todavía seguían ahí. En alguna de las fotos siguientes se los pueden ver en acción.

Ganando altura
Vista del sendero


Rock climbing a lo lejos

Rock climbing con zoom



Después de un rato, llegamos casi al final del camino. Es el lugar donde está el "tank". Realmente ahí es donde se acumula el agua de lluvia y la nieve derretida. Es un estanque natural y al ser esta una zona desértica hay pocos de éstos. A veces, en los huecos de las rocas lisas, o en ciertas partes por donde pasa el arroyito en época de lluvias también se acumula agua. Los animales que viven aquí conocen perfectamente donde encontrarla, inclusive en verano cuando la temperatura supera ampliamente los 40 grados centígrados.

Buena foto donde se ve el "TANK"
Al borde del estanque congelado



















Melina fotógrafa
Meli y su mamá










Continuando un par de minutos más y bordeando el laguito se llega al final del sendero. Realmente no se ve esa parte  del camino y al no estar marcada mucha gente piensa que el "tank" es el final, pero se pierden una magnífica vista de toda la ciudad de Las Vegas. En ese lugar había viento y eso hacía bajar la temperatura mucho más, por eso nos van a ver encapuchados. El agua de la mochila estaba muy fría y a Dani se le llegó a congelar en la válvula.
En la foto panorámica del valle de Las Vegas, los que conocen podran reconocer desde el Stratosphere a la izquierda hasta el Madalay Bay a la derecha. También el Luxor, el Winn y el Red Rock Inn se distinguen perfectamente entre los demás.

Panorámica de Las Vegas desde Calico Tanks. Agranden para verla a pantalla completa.
Fin de camino
Punto final










Ya de regreso, sacamos unas fotos para engrosar este blog, pero empezábamos a tener hambre y algún restaurante de algún hotel nos esperaba para saciar nuestro apetito. Además teníamos que prepararnos para la noche final del año en el STRIP de LAS VEGAS.

Camino de vuelta
Descendiendo


Siguiendo el riacho

Intento fallido
Titánico esfuerzo


¿Temperatura en estos momentos?


Excelente caminata para ir solos o con chicos a pasar el día completo o aunque más no sea unas horas. Si les gusta la vida al aire libre y andan por Las Vegas, no dejen de darse una vuelta por el RED ROCK CANYON.

¡ F E L I Z  A Ñ O  N U E V O !






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20 de noviembre de 2010

Ice House Canyon

Jueves 4 de noviembre
Andando por la zona del Mount Baldy, vi una cabecera de trail que me llamó la atención porque tenía un estacionamiento muy grande. Bajé del auto a leer la cartelera y vi que se llamaba Ice House Canyon. Leyendo en internet todo lo relacionado con ese lugar, me enteré de que es uno de los sitios más conocidos para hacer caminatas. Se lo comenté a Dani y la mañana del jueves salimos para allá.
Nos gustaba antes de ir porque Dani quería probar el tema de la altura que a ella la tiene a maltraer. Un poco de elevación y enseguida viene el dolor de cabeza. Acá íbamos a llegar a un lugar que está a 7500 pies, nada del otro mundo, pero la idea era saber exactamente hasta dónde puede subir sin problemas.
Lo primero que hicimos fue pasar por la oficina del Ranger ya que sabía que íbamos a pasar los límites del bosque y entrar en CUCAMONGA WILDERNESS (otra zona forestal que pertenece a una ciudad con distintas leyes que las que rigen en Baldy) a conseguir el permiso necesario para andar por ahí. Por suerte el trámite no llevó más de 5 minutos y enseguida estábamos listos para empezar a andar.
Sendero arbolado
El sendero comienza siendo bastante “urbano” ya que hay postes de luz, algunas cabañas y varios árboles escritos por los infaltables @*%*&@ que están por todos lados. Una vez que uno camina un poco, todo empieza a mejorar y se puede empezar a disfrutar de la naturaleza. Las primeras 2 millas se transitan al lado de un río que forma bastantes piletones como para darse un buen baño cuando hace calor y por supuesto la zona es totalmente arbolada. En pleno verano mucha gente prefiere lugares como este para escaparle a las altas temperaturas en lugar de ir a la playa.



Árboles en otoño
Cartel indicador de distancia





 




El sendero es cuesta arriba pero muy suave lo que lo hace bastante simple de caminar. La última milla y media se complica un poco porque el camino deja el río a un costado y comienza a trepar hacia nuestro destino llamado Ice House Saddle.
Normalmente y especialmente los fines de semana, este lugar está lleno de gente. Por suerte a nosotros nos tocó un día precioso y con pocos caminantes durante el trayecto. Solo pasamos a una pareja oriental de edad avanzada y a unas 6 mujeres con 3 perros.

Senderista feliz
Dejando el río abajo








Llegando al Saddle

Desvío al Chapman Trail


Este famoso Saddle está a 7580 pies (salimos a 4920) así que en total se suben 2660 pies, la mayoría en esta parte final. A medida que caminábamos tratábamos de imaginar qué es lo que habría en ese lugar. No era una cima de montaña, no había una cascada, no buscábamos un lago ni un río, tampoco un monumento o algo específico que ver, solo teníamos que llegar al Saddle. Dani se acordó que Saddle es MONTURA en inglés, sí, eso que se le pone a los caballos, pero era un dato que no podíamos aplicar a la montaña ya que hasta ahora no se han visto montañas con montura, pero bueno, todo se aclaró al llegar al lugar después de casi 2 hs de caminata.
Resulta que veníamos subiendo por este camino y para graficarlo supongamos que lo hacíamos hacia el norte, es decir veníamos del sur. Al llegar al lugar de destino y mirar hacia atrás, el camino obviamente descendía. Al mirar hacia adelante, el camino también descendía. Fácil, estamos en la cima. ¡NO! Al mirar hacia el este al camino asciende y al mirar hacia al oeste el camino también sube. Estábamos en el Saddle. Ahí sí entendimos por qué se llamaba así, ya que realmente tenía forma de montura.
Un rato antes de llegar habíamos pasado a 2 orientales que estaban descansando a un costado del camino. Después de un rato comenzamos a ver desde arriba que uno de ellos venía unos minutos por detrás nuestro.En algún momento le dije a Dani en tono de broma, si nos pasa este tipo pego la vuelta acá mismo. En el siguiente video, en un momento que aprovecho para filmar mientras descansamos, se ve que el Sr se acerca a unos pasos nuestros y cuando Dani lo ve inmediatamente y sin decir nada se pone a caminar. Parecía que ella tampoco quería que el chino la pasara. De hecho, llegamos al lugar nosotros primero y a los pocos minutos llegó él y más tarde su compañero.




Realmente este lugar es una conexión con varios otros caminos que llevan a distintos picos que hay por la zona. Por un lado está el camino de las 3 T (los picos Thunder, Telegraph y Timber de unos 8300 pies), por otro el sendero que va al Cucamonga Peak de 8859 Pies, el que lleva al Ontario y Bighorn Peaks, el que va a Middle Fork y el que habíamos tomado nosotros.

Decidimos descansar un rato ahí, comer algo, sacar algunas fotos en el lugar, secar la ropa mojada y disfrutar un poco del lugar. Estábamos a poco más de 7500 y Dani decía que apenas sentía una molestia en la cabeza pero casi nada y que no podía saber si era por la altura o por el propio esfuerzo de la caminata. Sabiendo esto, ahora próximamente vamos a intentar subir a alguno de los picos que nombre anteriormente o ir a la zona del Ski Hut del Baldy que está a 8200 pies y ver qué pasa ahí.


Espalda mojada por la mochila
Ropa tendida al fondo
Merecido descanso
Dani hablando con senderista


Antes de emprender el regreso sucedió algo de tono cómico. Se me ocurrió sacarnos fotos con cada uno de los carteles que estaban ahí indicando caminos y distancias, para tener como consulta por si volvíamos alguna vez a alguno de los picos cercanos.
Como el piso de la zona era bastante inclinado en algunos lugares, los carteles estaban un tanto torcidos, me refiero a que no estaban nivelados. Yo tengo la cámara instalada en la punta del bastón y no es fácil encuadrar sin mirar, se hace al "tanteo". No solo encuadrar, sino que nivelar la máquina con el bastón no es nada sencillo. La primera foto salió más o menos bien, con los pinos derechitos en el fondo, nosotros dos en el cuadro pero no se leía el cartel completo.
El segundo intento salió mal también. Intenté nivelar al cartel y a nosotros, pero los pinos del fondo estaban torcidos y tampoco se leía toda la información. Después nos tentamos de risa y el fracaso era inevitable. Creo que recíén al sexto intento salió la última foto más o menos presentable.
A continuación unas muestras de esa secuencia.

Primer intento: pasable
Cartel derecho, fondo torcido.



 





Fondo inclinado, cartel trunco.
Último intento








Después sacamos algunas fotos más en ese lugar con otros carteles, árboles, vistas, etc. Entre una cosa y otra estuvimos más de una hora ahí, incluyendo tiempo para el almuerzo.





El viaje de vuelta lo hicimos vía CHAPMAN TRAIL, un sendero que lleva al mismo lugar de donde salimos, pero que transita por otros parajes alejados del río y al ser más alto tiene unas vistas que son imperdibles. Es más largo, ya que se agregan casi 2 millas más, pero la verdad que vale la pena hacerlo porque el paisaje es cambiante, desde sendero de tierra con pinos a los costados a camino rocoso en la ladera de la montaña; luego partes de cornisa donde hay que ir con cuidado, más tarde pasando por una zona de cedros enormes en una planicie y atravesando arbustos con frutos silvestres comestibles hasta volver al cañón donde está el arroyo.


Mirando a la cámara
Observando el paisaje


Una parte del sendero
Piñas colgando
Sendero rocoso



Caminando en la ladera

Un descanso rápido

Límite entre bosques

¿Serán comestibles?



¿Son tomatitos?







En resumen, es un muy lindo paseo para hacer al que volveremos con toda seguridad en el futuro a subir alguno de los picos que hay por ahí. También leí que se puede ir en invierno. El lugar está completamente nevado, pero la gente marca los senderos de tanto caminarlos. Será cuestión de abrigarse un poco, ropa impermeable y probar.
Los siguientes videos son autoexplicativos y fueron filmados al regreso vía Chapman Trail.

Tiempo total del paseo incluyendo descansos: 5 horas 40 minutos.